domingo, 24 de noviembre de 2013

TRESCIENTOS AÑOS CON LAURENCE STERNE

Hoy, 24 de noviembre, vuelvo a este diario tras dos meses de inactividad. Lo hago en un día especial, porque hoy se cumplen trescientos años del nacimiento de Laurence Sterne, autor de la más moderna, vanguardista y descacharrante novela de las novelas después del Quijote, Tristam Shandy.

La prensa hispana no se ha hecho eco de la efemérides, normal al tratarse de una gloria británica poco leída y conocida a esta parte de Europa. Sólo Javier Marías se ha acordado de Sterne en El País Semanal, no podía ser de otra manera dada su anglofilia manifiesta. En su artículo, Marías recuerda cuando tradujo algunos de sus textos  y comenta la influencia que tuvo en James Joyce y tiene en  Enrique Vila-Matas, otro sterniano confeso capaz de escribir Historia abreviada de la literatura portátil a mayor gloria de la socarrona conspiración shandy o sociedad secreta de los portátiles.

Aquí va mi pequeño homenaje a Sterne en su tercer centenario por haberme hecho tan feliz leyendo sus obras. He buscado el Tristam Shandy y lo he abierto. EL azar me ha llevado a la página 366: "Lo siento, pero había prometido un capítulo sobre los bigotes, aunque reconozca que es una de las promesas más irreflexivas que puede ocurrírsele a nadie. ¡Un capítulo sobre bigotes! ¡Ay! La gente no lo aguantará -la gente es delicada- pero, aunque no supiera de que material estaba hecho, ni hubiera visto jamás el fragmento que viene a continuación y, como por otra parte, tan seguro que igual que las narices son sólo narices, los bigotes sólo son bigotes ( diga la gente lo que quiera) y con esa seguridad habré de navegar a través de este peligroso capítulo". Delirante Sterne, con permiso de Groucho Marx.

lunes, 2 de septiembre de 2013

LA GUERRA TRIVIALIZADA

Mientras Obama cambia la paz por la guerra e intenta seguir a sus predecesores en la Casa Blanca en esto de "salvar" al planeta Tierra y a toda la galaxia; mientras los países de la UE reabren sus viejos problemas, morales y no morales, por apoyar o no a EE.UU. en dicha intervención, miles de civiles siguen muriendo en Siria. Un conflicto poliédrico y complejo que va más allá de la contienda civil, si es que podemos ser tan canallas de llegar a comprender una guerra. Los países occidentales hacemos la vista gorda -los orientales también- y miramos hacia otro lado o simplemente no miramos, lo que equivale a decir que trivializamos la vulneración de  los acuerdos internacionales sobre el uso de armas químicas, entre otras cosas, como si fuera la nadería más tonta. ¡Qué ruines somos! No podemos quedarnos impávidos esperando los próximos cadáveres y permitir que se utilicen armas y gases de destrucción masiva contra la población civil. Ahora es Siria, pero mañana, o tal vez dentro de unas horas, puede ser España. Esto es tan  nauseabundo que nos hace perder la dignidad, aunque en esto de banalizar el mal la sociedad está curada de espanto. Yo no los estoy y me sublevo. 

martes, 27 de agosto de 2013

DUELE SIRIA

Obama se está preparando para intervenir militarmente en Siria sin el aval de la ONU como castigo por el uso de armas químicas por parte de los seguidores de Bachar el Asad, y para ello busca el apoyo de sus principales aliados europeos, Turquía y algunos países árabes. Rusia, al frente de su grupo, pide prudencia y de vez en cuando anuncia graves consecuencias. Mientras, y desde que comenzó el conflicto,  van más de 100.000 muertos. La masacre parece no tener fin. El suelo sirio va camino de convertirse en el campo de batalla de las grandes potencias. ¿No lo era ya con la venta de armamento? Una situación que se ha venido repitiendo incansablemente a los largo de la Historia. Ahora el toca el turno a los seguidores de Bachar el Asad frente a rebeldes; a los musulmanes contra cristianos; a EE.UU., EU y sus aliados por un lado , y a Rusia, China, Irán, Hezbolá por otro.  Pero siempre a pagarlo los más desfavorecidos, los sin nombre, los que siempre pierden. 

¿Por qué se tarda tanto en reaccionar, y siempre de forma destructora? En la pasividad internacional anida la evidencia del interés. Dos años de inmovilidad para incrementar la nómina de muertos, desplazados, personas sin hogar, ciudades destruidas, campos minados... Dos años para elevar el dolor. Banalidad del mal, como apuntaría Hannah ArendtDuele Siria. Me da asco la pasividad de nuestros políticos internacionales ante un conflicto en el que, como siempre, se prefiere la muerte de miles de personas a intentar buscar una solución en el diálogo.  Una guerra, esté donde esté , es problema de todos. No se puede escurrir el bulto. Como Erasmo, me reafirmo en el irenismo.

domingo, 14 de julio de 2013

BÁRCENAS CAÑÍ


Luis Bárcenas sigue la estela trazada por Diego Torres, ex socio de Iñaki Urdagarín, al dosificar la información y convertir su caso en una novela por entregas. Ahora toca los sms. Es evidente que Bárcenas está marcando la agenda política de Rajoy en su camino hacia el abismo,  pero éste sigue sin decir nada, mientras la mayoría de los partidos de la oposición pide su dimisión ¿Se irá de vacaciones como presidente o como ex presidente del Gobierno? ¿Qué ministro le sucederá en el caso de que se pueda producir la dimisión? ¿Guindos? ¿Gallardón? ¿La cúpula del PP dejará a Sáenz de Santamaría que presida el Ejecutivo? 

Mientras ando con estos soliloquios de tarde de domingo, intentando darme alguna respuesta a estas preguntas, leo en Levante-EMV que Bárcenas no puede pasar en la cárcel de Soto del Real sin fumarse su Farias. ¡Qué chasco! Tanto verlo vestir con ropa carísima, tanto contarnos que iba a esquiar a Colorado y que era asiduo a restaurantes exclusivos, tanto echar mano a la caja, y  ahora va y nos sale cañí y barato en esto de echar humo. Si es que de la memoria atávica y del inconsciente colectivo no nos escapamos nadie. Qué se lo digan a Gustav Jung. 

Mucho sarcasmo con el Farias, pero sigo intentando responderme a las preguntas de antes. Veremos mañana. 


domingo, 23 de junio de 2013

LIBROS, MERCADO E HIPOCRESÍA

 
El pasado 2 de junio, desde su columna de opinión  de El País, Almudena Grandes criticaba a los famosos de la televisión que,  de un tiempo a esta parte, vienen encabezando las listas de los libros más vendidos. La autora de El corazón helado instaba a los lectores a no dejarse seducir por tales personajes a la hora de elegir un título en la Feria del Libro de Madrid, que se inauguraba por aquellos días,  y les aconsejaba optar por la literatura, por autores que se jugaban la vida en lo que escriben, según sus propias palabras. Las reacciones a tales opiniones no se hicieron esperar. Los nuevos autores televisivos arremetieron contra la escritora desde sus respectivos programas y redes sociales; después vinieron los corifeos de ambas partes, que haberlos haylos.
 
Me ha sorprendido que Almudena Grandes cargase así contra estos autores superventas, conociendo como debe de conocer el negocio editorial y sus estrategias de mercado. La ortodoxia es peligrosa, más cuando se arrojan piedras alardeando de estar limpio de pecado. Cuando una autora de éxito como ella lanza diatribas de este calibre sobre acciones de marketing editorial,  esto del purismo literario  y los autores que se  juegan la vida suena un poco farisaico.  Puedo entender en parte las razones de Almudena Grandes, pero las comparaciones son peligrosas  porque puedes acabar siendo objeto comparado y  una víctima del efecto bumerán. 
 
Los autores, las editoriales y los libreros quieren vender. Ya lo tienen muy difícil con el descenso de consumo, el IVA, las leyes de Wert y la piratería. Si no vendiesen, no podrían mantener sus empresas y el libro moriría. Un libro de éxito eleva las ventas, hace nuevos lectores y permite  lanzar  otros títulos con menos rentabilidad. No entro en la calidad literaria de Jorge Javier Vázquez, Máxim Huerta, Frank Cuesta o Mercedes Milá, pero ellos han sido los motores de venta en la Feria del Libro de Madrid 2013, igual que lo fue el 2012 la propia Almudena Grandes con El lector de Julio Verne, el libro más vendido durante aquella edición. 
 

Más allá de la inconveniencia de la opinión origen de la polémica, de su sectarismo o no, o de la demagogia que se desprende de las declaraciones de los personajes televisivos, la cosa tiene más alcance y no está alejada, lo digo sin ambages,  de la lucha de clases: cultos frente a incultos; ricos frente a pobres; élites frente a subalternos; progresistas frente a reaccionarios...  Todo ello nos lleva a reflexionar sobre la cultura, sobre productores y consumidores de cultura, sobre el concepto burgués de cultura, sobre la cultura de masas ¿Qué es ser culto en  un mundo de suplementos culturales como el de hoy?  ¿Qué diferencia hay entre un suplemento cultural y el folleto de las ofertas de pescadería de una cadena de supermercados? ¿Por qué debemos leer a este o aquel autor que publica en aquella editorial y se le niega el pan y el agua a este otro de una minúscula editorial que no puede ser promocionado en un suplemento cultural? Como indica el editor Constantino Bértolo en una más que recomendable entrevista publicada en la revista Diario Kafka, "la transformación de los suplementos culturales en "revistas del corazón cultura" es uno de esos fenómenos mediante las cuales se está reflejado la reconversión de la cultura en espectáculo, en manual del buen consumidor, Hoy ser culto al fin y al cabo es eso: saber qué es lo que hay que consumir en cada momento u ocasión: qué leer, qué comprar, qué sentir, qué gusto tener". Este año toca este libro y este disco, y que les den al resto. Si encima es un libro en catalán, euskera o gallego el que tiene que vérselas con un libro en castellano de una editorial importante, peor que peor.  Guy Debord y su sociedad del espectáculo siguen siendo actualidad.

 
 

 
 

domingo, 16 de junio de 2013

DOROTHY PARKER Y EL OLVIDO SEXISTA

Leo en un magazine un artículo sobre escritoras que colaboraron con prestigiosas revistas de moda. El artículo no está mal, aunque el editor o la editora le ha encasquetado un morrocotudo título sexista : Talentos literarios en femenino: de las revistas a los libros. Y se ha quedado tan a gusto.

 Entre las autoras citadas aparece Dorothy Parker. Un día después vuelvo a encontrarme con el nombre de la escritora norteamericana en la reseña de un poemario suyo que se acaba de publicar en castellano. La mención también es escueta y en ningún momento se habla de su compromiso político ni de su relación con España. Se citan su incisivo humor, sus cuentos y la famosa tertulia que presidía en el hotel Algonquin de Nueva York, y se obvian su paso por España en 1937, en plena Guerra Civil,  y su vinvulación al bando republicano. Una experiencia vital  que le marcó de por vida y que, como ella misma comentó ácidamente, le "quitó el sentido del humor".  La Guerra Civil Española le hizo abandonar la crítica de la vida frívola de Nueva York para hablar insistentemente de la desigualdad social, algo que molestó a sus editores.

En aquel viaje visitó Valencia, y en esta ciudad ambientó algunos de sus cuentos , entre ellos el memorable Soldados de la República. Estoy seguro que pasó por el Ideal Room, donde se tomó alguna que otra copa de aguardiente con su amiga la escritora y guionista Lillian Hellman, también en Valencia por la misma causa, tal y como cuenta esta última en sus memorias. En aquellos años de guerra todo el mundo se citaba en el Café Ideal Room.

Se habla mucho de intelectuales extranjeros que escribieron sobre la Guerra Civil, como George Orwell, John Dos Passos o Ernest Hemingway, incluso a más de uno se le divinifica,  pero se guarda un silencio de tumba sobre las escritoras que hicieron exactamente lo mismo, como Dorothy Parker, Lillian Hellman o la misma Virginia Woolf. Incido en los  archisabidos olvidos ideológico y sexista, que tanto monta monta tanto,  y me rebelo contra ellos. En estas escritoras hay una parte importante de nuestra memoria que es necesario y urgente rescatar.  Leedlas. Hablad de ellas. Así lucharemos contra el silencio sin memoria.

domingo, 19 de mayo de 2013

EL BANQUERO ENCARCELADO


Fue la noticia de la semana pasada:  el expresidente de Caja Madrid encarcelado. Era el primer banquero que entraba en prisión en veinte años. Todo un paradigma, a priori ejemplarizante, para una sociedad desprotegida, humillada y cabreada, que ha visto en la desastrosa administración de ciertos banqueros la causa de muchos de los males que padece.

 La estancia de Miguel Blesa  en la cárcel madrileña de Soto del Real ha sido breve, sólo una noche, el tiempo suficiente para conseguir los 2'5 millones de euros que le impuso el juez como fianza, calderilla comparada con la indemnización que cobró de Caja Madrid y la comisión que supuestamente se embolsó por la compra del City National Bank de Florida, que le ha llevado a dormir en el talego. El juez Elpidio-José Silva ha visto en la actuación de Blesa indicios racionales de responsabilidad criminal, con posible delito societario de administración desleal, incluso de apropiación indebida, y falsedad documental. Vamos, un pleno al diez.

Actualmente tenemos nueve procesos judiciales abiertos que afectan a nueve entidades financieras y a más de cien banqueros. Blesa ha sido el primero en pasar por un centro penitenciario, aunque podría no ser el único. Independientemente de las acusaciones concretas, todos sabemos que la cosa tiene mucho más calado. La banca, y en especial las cajas de ahorros, se metieron de cabeza en el negocio del ladrillo asumiendo riegos que excedían todo lo excedible. Cuando a las adminsitraciones autonómicas ya no les llegaba para pagar sus excesos con los impuestos recaudados, las cajas de ahorro pusieron en las manos agujereadas de los gobiernos autonómicos dinero cantante y sonante, créditos inauditos, mientras que a los clientes de a pie nos aplicaban prácticas abusivas, operaciones turbias y, en algunos casos, fraudulentas. Para que el engranaje funcionara,  los políticos se lanzaron al control de estas entidades poniendo al frente de las mismas a sus amigotes, que las han administrado de manera irresponsable, estando secundados por consejos serviles plagados de ignorantes que han seguido al dictado los intereses de la mano que les daba de comer, mientras algunos dirigentes empresariales les bailaban el agua, los mismos que ahora hacen chistes de Blesa o de José Luis Olivas. Y lo más dramático: todo se ha hecho en las narices de unos impositores que han visto como se evaporaban sus ahorros de toda la vida y perdían sus casas en un plis plas. Encima aún salen iluminados como José Ignacio Goirigolzarri, el presidente de Bankia, que se atreve a decir que los ciudadanos de a pie debemos dar las gracias por el rescate de la banca. 

¿Se asumirán responsabilidades de una puñetera vez? Me lo pregunto constantemente y trato de buscar respuestas en un soliloquio cargado de anhelos: necesitamos civismo y responsabilidad. Necesitamos creer en la justicia. Pero no hay que confudir la justicia con las ganas de condenar. Justicia es seguir un proceso transparente y justo,  y quién sea culpable que pague.   Esperanzado en que algún día no muy lejano alguien tendrá la valentía de asumir responsabilidades, aprovecho la hora de siesta para releer El banquero anarquista de Fernando Pessoa. Seguro que encuentro entre sus páginas alguna explicación plausible.

lunes, 6 de mayo de 2013

SIN RENDIR CUENTAS NI A DIOS

 
Leo en El País algo que ya conocía, pero que me indigna: el boom inmobiliario de la Iglesia Católica. Una reforma de la ley Hipotecaria en 1998, durante el Gobierno de José María Aznar, permitió liberalizar el suelo y abrir un resquicio legal a la Iglesia para que registrara a su nombre más de 4.500 propiedades entre templos, ermitas, casas parroquiales, cementerios y fincas de todo tipo en nuestro país, entre ellas la Mezquita de Córdoba por el módico precio de 30 euros, no fuera que el Islam la reclamara. Algunas de estas propiedades se vendieron posteriormente cobrando las respectivas plusvalías sin rendir cuentas ni a Dios, y nunca mejor dicho.

Me quedo perplejo por cómo se ha hecho y quiénes lo han hecho, y me viene a la memoria el Encomion Moriae de mi querido Erasmo cuando habla del gran mercado de la Iglesia en el siglo XVI. Quinientos años después seguimos permitiéndole los mismos abusos morales y materiales. Lo honroso y lo oneroso, todo de una. El plan funciona: cuando la cosa se pone fea en lo material, el clero apunta al respetable con cañones de verborrea y se lanzan unas cuantas bombas de complejo de culpa a los genitales. Todo arreglado, y hasta la próxima.  Excusas de mal pagador.  Servidor, como otros muchos creyentes y no creyentes, piensa como Erasmo: Concedo Nullo. Una cosa son las creencias, y éstas son honorables siempre que respeten la Declaración Universal de los Derechos Humanos,  y otra bien distintas los abusos clericales. Estos últimos  son de este mundo y se deben de regir por las leyes mundanas. Menos preocuparse del alpiste del periquito y más pasar por caja. 

domingo, 14 de abril de 2013

LA FAMILIA REAL NO ES DE CLASE MEDIA

De un tiempo a esta parte las revistas del corazón se empeñan en mostrarnos a los miembros de las monarquías europeas como ciudadanos corrientes y molientes de clase media, cuando casi todos sabemos que es falso e imposible. En estas lavadas de imagen se lleva la palma la familia real española. Razones no faltan para pintarnos a los Príncipes de Asturias como una modélica joven familia de clase media que podría pasar por los vecinos de al lado: guapos, educados, felices... Campaña esforzada para darles un poco de aliento en esto de poder sentarse en el trono en un futuro, sobretodo cuando el presente lo tienen más negro que una morcilla con tanto pariente chorizo, cortesanas recauchutadas y patriarca cazaelefantes. El empeño de mostrarlos diferentes a sus familiares poco ejemplares  pasa por reportajes en los que aparecen acompañando  a sus hijas al colegio, paseando todos juntos por un parque en una soleada mañana de domingo, o comprando libros infantiles en una librería... Eso sí, de punta en blanco, perfectamente asépticos, pulcros, protegidos por sus escoltas, y demostrando que no son derrochadores, que son prosaicos, de una cotidianidad pasmosa. Vamos, ordinary people. La cosa llega hasta al extremo de poner la marca y el precio a las prendas que visten. Así sabemos que las Infantas, como algunos niños de este país a los que sus padres se las pueden pagar,  llevan botas Pavloski de 40€ o que la Doña Letizia viste chaqueta de Mango de 66€. Claro que una cosa es la transparencia y otra lo que en publicidad se llama product placement. Seguro que la familia real no había caído en ello y que era una gracia de la publicación para pregonar que no son derrochadores. Pero de la gracia a la desgracia sólo media una sílaba. Hoy hay que ir con pies de plomo y, como dice aquel,  ser más que la mujer del César: ser y parecer.
 
No entro en cuestiones personales, pero por mucho que compren en ZaraThe Body Shop hay un debate amplio, profundo y necesario sobre la monarquía. Nene, llevas las botas como las de las Infantas, pero tú tienes todos los números de la rifa para ser un parado el día de mañana, emigrar con un poco de suerte,  no tener una carrera universitaria porque no te la pudieron costear tus padres y no había becas, eso si no pasaste tu infancia bajo un puente porque tu familia fue desahuciada por no poder pagar la hipoteca y acabaste de quinqui excluido y sin futuro, de trullo en trullo. Algo que es poco probable que le pase a una Infanta en el peor de los exilios. 
 
¿Qué sentido tiene en la Europa democrática mantener una institución como esta? ¿Cómo se puede explicar eso de ser un Estado social y democrático de Derecho en el que la soberanía nacional reside en el pueblo, del que emanan todos los poderes del Estado, y que la forma política es la monarquía parlamentaria?
 
Hoy es 14 de abril, Día de la República. Digo

miércoles, 3 de abril de 2013

GOOGLE, LA PRENSA Y LOS MINISTROS QUE SE CONTRADICEN

El ministro de Industria, Energía y Turismo ha declarado que “el gobierno está dispuesto a estudiar un acuerdo para que Google pague a la prensa”, manifestando así su apoyo a los medios de comunicación e instando a que se opte por una solución similar a la francesa o la alemana en su intención de obligar al buscador a que pase por caja. Tales declaraciones las ha hecho José Manuel Soria al diario Expansión cinco días después que el Consejo de Ministro aprobara el proyecto de reforma parcial de la Ley de Propiedad Intelectual (LPI), que si prospera, podría entrar en vigor en España antes de que finalice el año.

La LPI contempla cerrar las webs de enlaces que vulneren el copyright, considerando como web de enlace a toda aquella cuya “principal actividad sea la de facilitar de manera específica y masiva la localización de obras y prestaciones que indiciariamente se ofrecen sin autorización”. Scriptis relictum est. No obstante, el ministro Juan Ignacio Wert ha puntualizado que quedan excluidos Google y otros buscadores similares dedicados a la redirección, porque –minister dixit- “no violentan los derechos de propiedad intelectual”.


 ¡Viva la descalificación inter pares! Contradición ministerial y mareo de perdiz en toda regla. Mientras aquí sólo los tontos pagan en la red. Eso sí, prefiero que me llamen tonto a ser un ladrón con mayúsculas. Digo.

domingo, 3 de febrero de 2013

BUROCRATIZANDO LA MORAL

He leído en Babelia (26.01.13) una estupenda entrevista de Francesc Arroyo al sociólogo Salvador Giner con motivo de la publicación de su libro El origen de la moral. Ética y valores de la sociedad actual, publicado por Ediciones Península.

Para Giner cualquier análisis de la moral pasa por sus condiciones históricas y sociológicas, lo que supone siempre una visión relativista. El hombres es bastante malo, afirma, y el presente ha perdido las prioridades morales, dado que tras la crisis de los grandes mensajes, sólo quedan las sectas o los comités.

Estamos produciendo una moral por negociación. Tenemos comisiones para hablar de todo. Tras burocratizar el mundo, estamos burocratizando la moral. Y esto nos pasa porque no tenemos claras las prioridades.


sábado, 19 de enero de 2013

LEYENDO A CAMUS

Estoy releyendo El extranjero, la novela de Albert Camus en la nueva edición de bolsillo de Alianza Editorial de la ya clásica traducción del poeta José Ángel Valente. Una buena manera de rendir homenaje al escritor franco-argelino en el centenario de su nacimiento.  Siempre vale la pena  releer a Camus, un autor que desgraciadamente se lee poco en la actualidad. Esperemos que con motivo del centenario sean muchos los lectores que se  acerquen a una de las obras literarias más fascinantes del siglo XX.


Lo descubrí con quince años y siempre me ha acompañado. En esto de la lectura y lo afrancesado he sido un poco aventajado, tal vez porque he vivido atacado por el síndrome de Saint Germain Des Prés. Tu es le seul miroir où je peux contempler ma jeunesse. Bonjour tristesse. Leí su teatro y su narrativa en un volumen de la Editorial Aguilar encuadernado en verde. Luego vino El mito de Sísifo en la edición argentina de la Editorial Losada. Devoré sus obras y quedé perplejo, cosa normal en un chaval de quince años que no entendía casi nada de lo que leía, aunque quedara fascinado y le pasara un poco como al adolescente  de Le souffle au coeur, la película de Louis Malle, pero sin Charlie Parker y sin relaciones incestuosas. Un adolescente que leía a escondidas libros prohibidos en una ciudad triste y gris como era Valencia en la época de Franco, tan alejada del París de los existencialistas. En mi ciudad viví una formación, más bien diría autoformación sin referentes, en la que Camus se encargó de abrir puertas y ventanas. Balcones. Años más tarde, cuando leí su novela póstuma e inconclusa, El primer hombre, me sentí indentificado. Camus también creció sin referentes.

En todos estos años me he acercado varias veces al autor de El extranjero desde diferentes escenarios, sabiendo ya que era eso de la filosofía del absurdo. Esa negación de la razón, los sentimientos y las emociones que lleva consigo el aburrimiento de la existencia. Eterno y cotidiano Meursault.

miércoles, 2 de enero de 2013

MENINA MENTIS

Por fin he podido disfrutar con tranquilidad de la exposición de Manolo Valdés en l'Almodí de Valencia, algo que parecía imposible debido a los horarios irracionales de las salas de exposiciones municipales, más pensadas para los turistas extranjeros -que, por cierto,  no las visitan- que en los propios ciudadanos valencianos interesados en el arte, a los que les es muy difícil conciliar su horario laboral con el de las exposiciones. Parece que el equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Valencia está interesadísimo en dificultar el acceso de los contribuyentes a las exposiciones que organiza. A los hechos me remito. Una gota más en el cruel desmantelamiento de lo público que está llevando a cabo el gobierno del Partido Popular con la excusa de la crisis.

Unas quince pinturas y media docena de esculturas pertenecientes a colecciones particulares valencianas componen esta interesante exposición de Manolo Valdés. Una muestra suficiente para acercarnos a lo más significativo de su obra y su estética: una visión del mundo a partir de la Historia de la Pintura, con sus series y pretextos, con sus pintores y obras constantemente revisitadas -Velázquez, Matisse, Bonnard...- y otros elementos e iconos de la vida cotidiana, como Mickey Mouse o la bolsa del Metropolitan Museum de Nueva York. Vueltas y revueltas al Pop Art del que Manolo Valdés bebe constantemente de una manera muy personal.

Pintura de pintura o pintura sobre pintura, pero siempre reflexión constante sobre las imágenes, sobre los iconos de la Historia del Arte, sobre la Historia de la Pintura, sobre la cultura occidental. Juego de matrioskas para establecer una reflexión sobre las imágenes ¿Quién interroga a quién, la imagen o el espectador? Juego de la memoria, del tiempo, en definitiva, de la cultura, que viene a ser lo mismo. La imagen como anacronismo.

Manolo Valdés pintor, Manolo Valdés escultor ¿Dónde acaba la pintura y donde comienza la escultura, o viceversa? Pintura matérica con arpilleras, desgarros, recosidos y masa pictórica densa que juegan con la luz y las texturas para parecer esculturas. Esculturas que muestran las diferentes calidades de la madera para remitirnos a la pintura a través de la forma, de la  imago mentis, de la imagen de la memoria.

 ¿Arte memoria, memoria icónica o imago mentis? ¿Réplica y realidad,realidad replicada o realidad/replica  y replica/realidad imaginadas? Lo verdaderamente real es la memoria que nosotros proyectamos sobre la forma que nos manifiesta el objeto cuadro y el objeto escultura que sale de la materia. Mundo en mundos.


Pienso en las palabras de Lévi- Strauss parafraseadas por Ricardo Piglia en El último lector: el arte es una forma sintética del universo, un microcosmos que reproduce la especificidad del mundo. Pero al que no podemos acercarnos, y aquí hablo yo, sin la memoria. Imago meninaImago mentis. Menima mentis. Ser o parecer con nuestra memoria, con nuestra cultura, con la imagen anacrónica por naturaleza.