domingo, 2 de noviembre de 2014

LA REBELIÓN DE LOS LECTORES SUBVERSIVOS

Releyendo algunas páginas de Una historia de la lectura, de Alberto Manguel encuentro este párrafo: "Quienes están en el poder  impulsan la dicotomía artificial entre vida y lectura. Los regímenes populares exigen que olvidemos y, por consiguiente, estigmatizan los libros como lujo superfluo; los regímenes totalitarios quieren que no pensemos y, en consecuencia, prohíben y amenazan  y censuran; ambos en general, necesitan que nos hagamos estúpidos y que aceptemos nuestra degradación con docilidad, por lo que, lógicamente, alimentan el consumo de cosas insustanciales. En situaciones como ésas, los lectores son inevitablemente subversivos".

No hace falta irse a regímenes populares ni totalitarios, en algunas democracias como la nuestra ocurre lo mismo. Una sociedad que desprecia y estigmatiza el libro nunca será lectora y jamás verá el libro como un valor, sino como un gasto, como un lujo superfluo. Los integrantes de esta sociedad no lectora serán sumisos y valorarán las naderías.

¿Cómo será de adulto ese niño que escucha a sus padres protestar por el precio de los libros a la vez que alardean de haberle comprando las deportivas de la marca más cara? Desgraciadamente ese niño empezará a tener condicionada la percepción del libro de manera negativa. Salvo que se rebele, hará lo que ha visto hacer en su entorno familiar y en la sociedad donde crece. Confío en que se produzca la rebelión de los lectores subversivos.