sábado, 24 de abril de 2010

ORATES HERMANADOS


Haced cuenta que soñáis despiertos. ¡Oh, qué bien pintaba el Bosco!; ahora entiendo su capricho. Cosas veréis increíbles. Advertir que los que habían de ser cabezas por su prudencia y saber, esos andan por el suelo, despreciados, olvidados y abatidos; al contrario, los que habían de ser pies por no saber las cosas ni entender las materias, gente incapaz, sin ciencia ni experiencia, esos mandan. Y así va el mundo, cual digan dueñas: mejor fuera dueños. No hallaréis cosa con cosa. Y un mundo que no tiene ni pies ni cabeza, de merced se le da el descabezado... Si tales caprichos hay en mundo, llámese casa de orates hermanados. (Baltasar Gracián, El criticón)

sábado, 13 de marzo de 2010

MÁXIMAS









Las mentes brillantes discuten las ideas; las inteligencias mediocres, los acontecimientos; los miserables discuten a las personas. Lo escribió una amiga en su muro del facebook. Apunto la frase para no olvidarla y hago que engrose la colección de máximas del Ideal Room. Además, cuelgo en las paredes una xilografía de mi querida Das Narrenschiff, de Sebastian Brandt (1494): un necio sobre un asno. Obvio.

martes, 9 de marzo de 2010

CONCEDO NULLI


Como como andan los alrededores del Ideal Room. Es intolerable que se hagan atentados contra la libertad de expresión como la censura de fotografías en la exposición "Fragment d'un any", promovida por la Unió de Periodistes Valencians y que ha obligado a dimitir al director del MuVim Román de la Calle, catedrático de la Univerisitat de València, presidente de la Real Academia de Bellas Artes de Valencia y un intelectual de reconocido prestigio internacional. Los actos de solidaridad con el catedrático no se han hecho esperar y desde aquí, desde el Ideal Room, nos adherimos. La actitud de Román de la Calle es una muestra de coherencia y dignidad, una materialización del lema erasmiano que pende de las paredes de nuestro local: Concedo nulli. Tendríamos que hacer más gala de las palabras del roterodamo.

martes, 2 de febrero de 2010

DOS O TRES COSAS SOBRE EL IDEAL-ROOM Y UNA DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Es conveniente, no sé si de recibo, explicaros las razones que me han llevado a llamar a este blog Ideal-Room. He de confesaros que carece de cualquier relación con mi biografía y que se inscribe de lleno en un anhelo puramente literario y elegíaco. Que nadie busque aquí A Room of One's Own como si de Virginia Woolf se tratara. Ni es mi habitación propia ni mi habitación ideal, que lo podría ser. Sólo es un deseo que aspira a convertirse en quimera.

Para explicaros que es el Ideal- Room es preciso que primero os hable la calle de la Paz, sin duda la más elegante de Valencia. Una calle que como buen ejemplo del gusto por el modernismo decimonónico tiene mucho que ver con aquellas avenidas proyectadas por el barón Hausmann en París. Siendo estrecha y sin árboles aún hoy posee ese encanto proustiano inconfundible que la convierte en un rincón refinado y cosmopolita que se escapa de la idiosincrasia socarrona de la ciudad de Valencia. En el número 19, esquina con Comedias, en un hermoso edificio ecléctico proyectado por el arquitecto Joaquín María Arnau Miramón hacia 1901 estuvo ubicado uno de los cafés más famosos y concurridos durante la Segunda República y la Guerra Civil, el Ideal- Room. Juan Gil-Albert nos habla de él en su Crónica General y Max Aub lo cita en varias de sus novelas. Josep Renau, Manuela Ballester, Tonico Ballester o Miguel Hernández formaron parte de su clientela. Seguro que también pasaron por aquí las escritoras norteamericanas Lillian Hellman y Dorothy Parker durante su estancia en Valencia apoyando al gobierno de Segunda República. El Ideal- Room fue un punto de encuentro sin cortapisa, un lugar distendido donde fluían las ideas ante unas tazas de café mientras se veía pasar la vida a través de los amplios ventanales. Acabada la contienda se convirtió en la sede de la Casa de Cataluña cuando a nadie le pasaba por la cabeza que en Barcelona y en Valencia se hablaba una lengua diferente. En los años de la Transición fue una librería, pero pronto los libros cedieron su espacio a la ropa interior femenina y hoy es una reputada tienda de lencería. Un cambio en el que se ha pasado de la teoría libresca freudiana a la praxis fetichista. Cosas del anacronismo valenciano con una saludable carcajada, porque ya sabéis que no hay letra que valga cuando grita la carne. Una peculiaridad más de la calle, aunque os puedo asegurar que en los bulevares de París también convive el perfume exclusivo con la sal gorda. Nadie se escapa al en todas partes cuecen habas.

En recuerdo de aquel café y sus parroquianos, en recuerdo de la pacífica convivencia y sus nuevos usos anacrónicos, he querido llamar a este blog Ideal- Room. Así que, si os apetece, podéis sentaros en sus cibernéticos veladores y comentar la vida, recomendar algún libro o hablar de lo que os venga en gana. En una de sus imaginarias paredes he colgado el emblema erasmiano de cedo nulli para que se vea bien. Todos sois bienvenidos y sólo pongo el cartel de reservado el derecho de admisión cuando se vulnera el respeto a los demás que es tanto como decir cuando no se respeta la declaración universal de los derechos humanos. En el Ideal- Room no se sirven antifebriles. El pianista tiene buenos dedos y ha empezado a tocar una página de Albéniz. Si preferís, puede interpretar algún tema de Thelonius Monk; también se sabe Ojos verdes. No admite propinas. Adelante, pasad, no os quedéis en la puerta. ¿Qué deseáis tomar?