sábado, 29 de septiembre de 2012

UNA DE INTERNET MÓVIL. ¡MARCHANDO!

Según un estudio publicado por Accenture y Ametic, la penetración de Internet Móvil en nuestro país pasó del 49% al 76% en el 2011, lo que nos ha permitido pasar de 11 a 19 millones de internautas, algo que no está nada mal. Estas cifras no sólo nos colocan en una posición de liderazgo en cuanto a la penetración de Internet Móvil respecto a los otros países donde se ha realizado la encuesta como Alemania, Austria, Suiza, Francia, Reino Unido, Finlandia, Brasil, Finlandia, Irlanda, Italia, Méjico, Reino Unido, Rusia y Sudáfrica, sino que confirma la buena posición de nuestro país en adopción de tablets, muy por encima de Alemania, Francia, Reino Unido e Italia.


Según la misma encuesta, también nos situamos por delante de la media en cuanto al número de dispositivos por internauta y en la frecuencia de uso de las redes sociales, blogs y Twitter a través de los móviles, mayoritariamente tablets.

El acceso a Internet Móvil desde el smartphone ha pasado en nuestro país del 49% a principios de 2011 al 70% en el comienzo de 2012, y del 9% al 28% el de los usuarios que lo hacen desde tablets. Mientras en 2011 tres de cada diez usuarios españoles accedían a las redes sociales a través del móvil diariamente, en 2012 lo hacen seis de cada diez; e incluso un 4 % de los encuestados afirmó no utilizar el móvil para llamadas sino como dispositivo conectado. Ello hace que los servicios de mensajería instantánea ya se hayan igualado con el correo electrónico, cuyo uso ha decrecido considerablemente. Por su parte, las aplicaciones más descargadas siguen siendo los videojuegos, vídeos y música, seguidas de aplicaciones de información, visionado de vídeos cortos y carga de fotos digitales. El uso de la televisión en el móvil está todavía muy bajo, así como el de las aplicaciones móviles para profesionales y empresas, lo que demuestra que el uso de estos dispositivos es más para uso privado y de ocio que empresarial.

Esta conclusión está estrechamente relacionada con otro informe de la patronal IAB Spain -Asociación de Marketing Móvil-, que demuestra el escaso uso de la publicidad en este sector, sólo de 1’8%, a pesar de la posición de liderazgo español en cuando al uso de Internet con movilidad. La geolocalización está muy poco desarrollada al igual que el QR que permite conectarnos con un sitio web al ser escaneado por el móvil. Este código es conocido por el 90 % de los usuarios, pero sólo el 38 % lo utiliza habitualmente, estando su desarrollo comercial en mantillas

Es obvia la buena posición de nuestro país en cuanto al uso de Internet Móvil. No sólo es incuestionable, sino que supone una gran oportunidad para conseguir mayores niveles de competitividad y una vía de crecimiento en segmentos TIC clave como movilidad, cloud y contenidos digitales. Una buena oportunidad de negocio tenemos ante nuestros ojos, más en estos momentos en los que tenemos que convertir las dificultades en oportunidades. Pero para ello hay que creérselo. Hay que romper la barrera offline-online. Hay que dejar de considerar los dispositivos sólo como juguetes. Sólo así superaremos las contradicciones de ser líderes en consumo y estar a la cola del desarrollo y la competitividad. Tenemos una posición de privilegio. Dejemos de jugar. Dejemos de lamernos las llagas. Aprovechemos la ocasión, tal vez transformemos la prima de riesgo en la prima oportuna. Nunca se sabe lo que puede pasar. Quién no se arriesga, no va a la mar.

Publicado en 360gradospress.com


sábado, 22 de septiembre de 2012

PÁGINA 56, COPIAR LA 5ª FRASE

Pablo Picasso, La lectura (1932)

Una amiga, en el facebook, ha animado a sus colegas a participar en la semana internacional del libro. Para celebrarlo, no sé quién habrá tenido la ocurrencia, ha instado a los usuarios de la red social a que tomen el libro más cercano, vayan a la página 56 y copien la 5ª frase en la casilla de “tu estado”. No vale mencionar el título del libro.

Que copie la frase quien quiera, pero encuentro esta iniciativa excesivamente peregrina y, en mi opinión, anima poco a la lectura. Yo propongo leer el libro entero. Seguro que en casa tenemos montones de títulos que no hemos leido y numerosos amigos con los que podemos intercambiarlos. Esta es una buena actividad, y muy barata. No hace falta estar en época de crisis para practicarla. En realidad, hablamos mucho de libros, pero leemos poquísimo.

Además, propongo visitar las librerías y conocer las novedades, leer las solapas de los libros, informarse, ir a las presentaciones que se organizan, hacerse socios de los club de lectura... Es gratis. Si encima compramos algún libro, ayudaremos a que no desaparezcan estos comercios. Mucho nos emocionamos con 84 Charing Cross Road y La librería ambulante, pero en nuestro país miles de librerías han cerrado y otras muchas están a punto de hacerlo por falta de clientes.

También invito a visitar las bibliotecas públicas y sacar libros en préstamo, así ayudaremos a que permanezcan abiertas y evitaremos que los gobernantes las consideren un gasto inútil y las cierren.

Seamos activos con el libro y la cultura. Seremos más libres y ayudaremos a los autores, ilustradores, editores, libreros, bibliotecarios, animadores, lectores, distribuidores... De esta forma impediremos que Fahrenheit 451 sea una realidad muy cercana.

martes, 11 de septiembre de 2012

PROTEGER LA IGNORANCIA

Hans Holbein. Retrato del mercader Gisze (1532)

Comienza septiembre. Un septiembre tórrido y no por las temperaturas que afortunadamente empiezan a bajar, sino por el clima político y social que se vive con esta maldita crisis. Qué si el gobierno rescata a las Comunidades Autónomas, qué si nos rescata Europa, qué si nos ponen condiciones draconianas para poder optar al dinero europeo, qué si sí y qué si no. Mientras aquí destruimos empleo a cañonazos, convertimos el desahucio en algo cotidiano, sacamos de apuros a los bancos, mutamos las deudas privadas en públicas, negamos la asistencia sanitaria a los emigrantes, implantamos el copago en las farmacias, aumentamos la ratio en las aulas, nos cargamos todo lo que suena a público, vemos como los jóvenes más preparados se marchan a trabajar al extranjero y dejamos sin paga de Navidad a los funcionarios… Un interminable suma y sigue al que se le añade ahora la subida del IVA para menguarnos todavía más nuestro escuálido bolsillo. Es lo que hay en esta España del “tupper”, como dice Joaquín Estefanía, con los múltiples significados de esta última palabra, incluyendo los que se pueden derivar al poner las dos “p” en mayúscula.

Desde el pasado 1 de septiembre se está aplicando la nueva tasa del impuesto del valor añadido y, como era de esperar, su efecto ya ha empezado a notarse. No hacía falta ser la Bruja Lola para predecirlo. Un hecho lamentable, sobre todo ahora que el consumo es tan necesario para activar la política del país. Pero el gobierno teme más a Frau Merkel que al huracán Katrina. Me molesta mucho que la moral la marque el Norte de Europa. Llevamos siglos con la cancioncita luterana del Sur derrochador y el Norte austero. Pero la austeridad que nos exige la hija del pastor luterano de Quitzow, y eso que estuvo afiliada a las juventudes comunistas de la RDA, tiene poco que ver con la pobreza apostólica. Su intención es asegurar el pago a los bancos alemanes que invirtieron en el ladrillo español cuando aquí atábamos los perros con longanizas y dábamos unos dividendos de vértigo. La canciller alemana quiere asegurar a toda costa el cobro de sus bancos y apreta el cuello a todo aquel que se le ponga por delante. De políticas de crecimiento, ¡nicht!.

¿Cuánto tiempo tenemos que esperar todavía para que aparezca un nuevo Keynes y se le haga caso? Necesitamos urgentemente un mesías socioeconómico, más ahora que, como indicaba Manuel Castell en un estupendo artículo publicado en La Vanguardia, los recortes se mundializan y el desmoronamiento de la sociedad del bienestar se universaliza para dar paso a la cultura del malestar.

La industria cultural es sin duda una de las que más va a sufrir con la subida del IVA. Con una tasa del 21% se coloca 11 puntos por encima de la media de la eurozona y 14 de la que se aplica actualmente en Alemania. Según la Unión de Asociaciones de la Industria Cultural Española se perderán 43 millones de espectadores y cerrarán el 20% de las empresas. Encima la subida hará que Hacienda no recaude lo que pensaba. Así lo indica un estudio de Pricewaterhouse encargado por los productores y exhibidores cinematográficos. Los primeros efectos ya se han dejado sentir: se ha cancelado parte de la gira por diferentes ciudades españolas del musical My Fair Lady a causa de la subida del IVA. Si no damos marcha atrás, nos va a pasar como en Letonia, Holanda, Hungría o Portugal, países en los que se aprobaron fuertes subidas del IVA cultural y que se vieron obligados a revocarlas por el impacto negativo que tuvieron en los ingresos y el empleo. De momento, Mariano Rajoy esconde la cabeza debajo del ala y no atiende a los representantes del sector que le han pedido una moratoria.

Pero la consecuencia más dramática ocasionada por la subida del IVA cultural es que impide a los ciudadanos el acceso a la cultura. Tener o no cultura, poder ir o no a un concierto, al cine o al teatro será a partir de ahora una cuestión de poder adquisitivo. Una cosa más que añadir a los recortes en educación y sanidad. Se acabó la cultura para todos. La situación económica ha venido como anillo al dedo para cargarse la cultura y todo lo que implica pluralismo. Nada de gastos que aviven la mente, que luego la gente piensa y vienen los problemas. Hay que proteger la ignorancia. Esto es lo verdaderamente importante. ¿Estaremos viviendo en el país de Fahrenheit 451 y no nos habremos enterado? Podría ser.

Publicado el 7 septiembre 2012 en www.360gradospress.com



lunes, 3 de septiembre de 2012

ESTADO DEL MALESTAR

Leo un estupendo artículo de opinión de Manuel Castell, publicado en La Vanguardia el pasado 1 de septiembre. Con un repaso a la reciente convención republicana en EE.UU. y unos certeros apuntes sobre la situación económica y social que vivimos, afirma Castell que la destrucción del estado del bienestar nos está conduciendo al asentamiento del estado del malestar. Ve la destrucción del estado del bienestar como algo universal, y hace incidencia en el programa de recortes de los republicanos estadounidenses. 

Me da miedo la universalidad de la que habla el autor del artículo. Por aquello de la globalización y la sociedad de la comunicación, yo la circunscribiría a ciertos países desarrollados, porque seguimos sin dejar tocar bola al Tercer Mundo. 

El malestar, según Castell, ha hecho que afloren nuevos movientos sociales encaminados a la creación de una nueva sociedad. Esto de que quieran cambiar el mundo no lo tengo yo muy claro, más bien veo resignación y cabreo ante la pérdida de status. Ya me gustaría vivir anhelos revolucionarios colectivos, pero el respetable está más por la labor de solventarse primero sus problemas individuales. Es lo que tiene de neutralizador el sistema. Escucho mucho lamento, veo muchos lametones a las propias llagas y pocas reacciones que no sean iluminadas. Tengo la percepción de estar como en el cuadro de Bruegel, ese en el que un ciego conduce a otros ciegos al hoyo.

Con lo que tienen de recurrentes las parábolas e imágenes bíblicas, contrapongo a los ciegos brueguelianos un flamante Saulo, en aquel momento viajante de comercio a comisión, cayéndose del caballo camino de Damasco -la de antes, claro-. Con el batacazo vío la luz. Tal vez los ciegos al caerse, recuperen la vista, se levanten y marquen otro camino venturoso. También podría ser que al recuperar la vista le hagan un corte de mangas a quien les han hecho caer en el hoyo como diciéndoles que te den, ahí te quedas, y a mí ya no me embaucas. Podría ser.